La furia de la naturaleza


(I) La erupción de un volcán bajo el glaciar de impronunciable nombre (Eyjafjallajoekull) en Islandia la pasada semana y la nube de ceniza que se generó como consecuencia han generado una situación de caos en la mayor parte del espacio aéreo europeo y ha vuelto a demostrar que el ser humano sigue siendo pequeño e indefenso frente a la furia desatada de la naturaleza.
(A1) Miles de planes truncados: vacaciones que comienzan días más tarde, lunas de miel aplazadas, ausencia de jefes de gobierno y estado en el funeral de estado del presidente polaco y su esposa, vuelos que nunca despegarán..., son algunas de las consecuencias de que la naturaleza, fiel a sus propias leyes, explotara en Islandia el pasado día 15. Nadie lo previó la víspera y hubo que improvisar... Las pérdidas, además de los trastornos ya mencionados, se suponen millonarias.
(A2) Pocos días antes, en China, la tierra había temblado, provocando pánico y muerte en una región altamente poblada por habitantes que hasta ese momento seguían haciendo planes, preparativos, etc... sin saber lo que se avecinaba. Era,, además, el tercer gran terremoto en pocos meses, cuando todavía no se habían acallado los ecos del temblor de Chile y en Haití la recuperación del grave seísmo que sacudió la isla el pasado mes de enero es todavía una quimera.
(A3) Mientras, en Málaga, las fuertes lluvias han vuelto a provocar inundaciones, las enésimas de este invierno y primavera... Ríos y torrenteras se han rebelado contra las manos humanas, empeñadas en ganar terreno a la naturaleza y dominarla...
(C) Todos estos son ejemplos de la fuerza de la naturaleza, que nos sacuden y ponen patas arriba nuestra vida, que irrumpen en ella para romper en pedazos nuestros planes y nos recuerdan que no somos ni tan poderosos ni tan fuertes como pensamos y que, aunque hayamos llegado a la luna, seamos capaces de encerrar millones de bits de información en un chip o podamos curar miles de enfermedades, no somos sino asustados animalitos ante la fuerza de los elementos. Y es por eso que durante siglos hemos inventado deidades que nos libren de todo mal, amén.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.