EVA LUNA, Isabel Allende




"Me llamo Eva, que quiere decir vida, según un libro que mi madre consultó para escoger mi nombre" Así empieza Eva Luna, uno de los pocos libros de Isabel Allende donde narra una historia inventada, no relacionada con su familia y sus vivencias. Marcada desde el momento que es engendrada, en el lecho de su padre, un indio enfermo al que su madre consuela... Eva Luna es capaz de contar historias,... y de vivirlas.
Nacida en casa de un embalsamador para el que trabaja su madre, cuyo origen es también misterioso y que luce una larga melena pelirroja en un país de indios morenos, su vida será un eterno vagar de casa en casa, llevada por su Madrina, quien se hace cargo de ella a la muerte de su madre, cuando Eva era sólo una niña.
En la primera casa conocerá a Elvira, quien luego será su amiga. Tras una riña con su patrona, se escapará y conocera a Huberto Naranjo, quien pasará de ser su amigo de infancia a convertirse primero en su protector y más tarde en su amante. Será con él con quien comience a contar historias para pagar sus cuidados, lo que luego se convertirá en su modo de vida.
En casa de las prostitutas donde Naranjo la lleva, conocerá a Melecio, que se convertirá después en Mimí y será con quien consiga asentarse y establecerse, a la vez que ésta le ayudará a publicar su primer folletín, para lo que usará sus artes seductoras.
Pero antes de hacer del arte de contar historias su modo de vida, Eva Luna conocerá a un hombre turco, que la lleva a su casa para que acompañe a su mujer y quien se convertirá en su primer amante tras la muerte de la misma.
Pero Isabel nos narra también la historia de Rolf Carlé, un europeo que calará en el país de Eva Luna tras la muerte de su tiránico padre, y que estará predestinado a encontrase con la protagonista...
Ubicado en una una América Latina de revoluciones, guerrillas y dictaduras, las personas a veces aparecen como reales, otras en forma de espíritus o como personajes de las historias de Eva Luna, y se mezclan sus propios recuerdos con los pasadizos inventados..., que llevan a la muchacha incluso a inventar un final romántico para la hermana y la madre de Rolf, cuando éste le habla de la muerte de la primera y la soledad de la segunda.
En realidad, toda la novela nos llevará hasta un final que no queda del todo cerrado, y que tendrá su continuación en Los cuentos de Eva Luna, que escribió más tarde Isabel Allende: "... y narrara, entre risas y sorbos de vino, muchos cuentos, incluyendo algunos con final feliz".
Me ha gustado este libro, en el que hay personajes muy tiernos, otros crueles y algunos incluso patéticos... Es muy diferente a Paula, donde contaba la historia de su propia familia, ya que aquí se permite hacer volar su imaginación a mundos inventados...

0 comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.